El Comienzo.-
Cuando me hice terapéuta de la conducta humana, hice una promesa: conseguir una herramienta que realmente ayudara a todo aquella persona que fuese a consultarme.
La psicología tradicional, así como todas las profesiones relacionadas han mantenido un factor común: sus planteamientos están sustentados en teorías, hipótesis y deducciones basadas en ciertos tipos de reiterados comportamientos.
Ahora bien, esto condujo a lo largo del tiempo, en el ensayo de terapias, las cuales no solamente poseen un carácter interminable, sino también, los resultados son de discutibles resultados.
Basado en lo anteriormente expuesto, me dispuse a buscar una respuesta, algo que me indicara el camino a una definición de carácter objetivo, lógico y lo más importante, comprobable. Diversas disciplinas esotéricas, místicas y religiosas acapararon en algún momento mi atención, pero nunca lograron satisfacer la necesidad de una comprobación objetiva y lógica que explicara el por qué de experiencias de vida, que eran resueltas por unos e irresueltas por otros. ¿En realidad que es lo que el hombre ha buscado durante toda su vida?
¿Por qué, si nos obsesionamos por obtener un vehículo nuevo al punto de llegar a crearnos conflictos, una vez logrado el objetivo, la emoción pasa al poco tiempo(2 o 3 días) y nuevamente nuestro temperamento entra en conflicto y, la necesidad de la obtención de otras cosas, establecen una conducta específica que nos conduce irremediablemente a estados alterados de conciencia?.
Buscamos, buscamos y encontramos, pero nunca es suficiente, y seguimos buscando; ¿hasta cuando? ¿Qué buscamos en realidad?.
Estas y muchas otras preguntas que seguramente usted que lee esto en este momento se habrá hecho, me condujeron al estudio de la kinesiología, bio-energética y cuántica entre otras investigaciones, y me llevaron a deducir que nuestro sistema orgánico reacciona ante las emociones humanas y resulta que, la glándula que sirve de reservorio a las células de defensa del cuerpo: los linfocitos, se afecta de manera directa ante las diversas manifestaciones conductuales humanas, incluyendo aquellas que pasan desapercibidas por la conciencia. La glándula en cuestión es: El Timo
Basado en esto, diseñé una terapia de auto-impacto llamada: ¨El Efecto Atra_pa(z)¨ la cual consiste luego de que la persona recibe una inducción, en la creación de un estado de sosiego, tranquilidad y Paz.
No importa la actividad que esté realizando, el lugar donde se encuentre o la hora, siempre logrará ese estado de equilibrio necesario para mejorar de manera notable, su calidad de vida, lo cual habrá de traducirse en mayor creatividad, pro-actividad, reducción importante de la condición de stress y una excelente salud.
El Efecto Atra_pa(z) ya se ha puesto en práctica en personas con condiciones de: depresión, angustias, ansiedad, jóvenes con síndrome de atención, problemas de estudio, problemas de conducta, deportistas de alta competencia y personas infectadas con el virus de HIV.
Los resultados han sido halagadores en cada caso, por lo que lo(a) invito a conocer y aplicar: ¨El Efecto Atra_pa(z)¨, no tiene nada que perder, y si, mucho que ganar.

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